LA HOJARASCA
En ella el viento leve no escribe.
No elije ni descarta.
No junta nada.
Esta mañana soy traductor
de sus sitios precoces.
En ella el viento leve no escribe.
No elije ni descarta.
No junta nada.
Esta mañana soy traductor
de sus sitios precoces.
Walter Benjamin
Das Passagen-Werk
Lucas Margarit
El libro de los elementos; 2007
El ojo de la cerradura es el ovillo
la boca de la tormenta donde se desenreda
el tránsito
sin carreteras
sin vectores
de los suplicantes
traductores de elementos primeros
para el sino de origen del mimbre del olvido.
El trayecto de las aves del pájaro
es charamusca que da el fuego
donde son dichas las semillas.
El cuerpo es cuerpo
la uva es uva en el viñedo donde el pedrerío
causa el tenor de las barrricas
el aire de silencio
de la ciudad de sal de los misales.
Trasterrarse la oruga es el camino
el ombligo
donde ocurre el fragmento volátil del rocio
de oriente
en occidente.
Soterrado el puerperio
en la bodega del sol
el día se destila en té de los aromos.
El coloquial juego de lenguaje como forma de vida. Consumo productivo (la noción es de Michel De Certeau) de la exclusión, del lado legítimo de su propio despabilo. Allí donde su condición de nicho es traducida en nido y el poema es trincheta, cuter, asumiendo el brillo sutíl de su filo, Baudelaire entonces anda por estos lares del sur. Vivito y coleando como inédito, pero mejor, sacudiendo los propios gentilicios y toda argumentación, mejorado. Toda cuantía productiva en el cuantum que los dueños sonríen. Más abajo del mar… asumo el riesgo de parafrasear Cortázar para el subrayado invisible del ver, visibilizando el futuro hace rato munido de traducciones llegado con virtud allí donde el saqueo, la desidia y la traición sarmientina dio estas calles de cisnes de nylon y bolsas de consorcio negras como las napas del arroyo Mal-donado como país ciudad de malevaje mal habido de la política que estetiza lo que osa nombrar y hasta hufanarse en imposturas progresistas.