El neumático de los campos del cuarto como magma y esfinge.
La bola de imágenes de las nubes sin cuadro.
Allí donde las brujas no son psicólogas con bigote
ni las porristas intocables a exorcizar.
Esta locura puzzle del game
en las búsquedas del cielo anidado en calabazas
como rostros de enigmas
y cummulus azulinos.
La sutileza es puzzle de pubertad americana.
Esta luciferina bocanada de imágenes de sueños con aviones
salideros de Reegan y el mundo frío del dios que sólo quiere a los abonados porristas y a mí todo Saccoa
A mí. Sido del tiempo.
A mí. Sido del sino en el tiempo del extravío.
A mí
que sibogo en el sueño del fuego ciclista.
Turbina y puzzle
en el cuento de hadas de estrellitas de arcadia.
Provista pop de cenicientas en boogie
con palmeras que pasan en la noche
como ovejitas sobre las banquinas de la carretera.