EL ALBA
Al inicio noviembre enciende el lila.
Nunca sabremos quien pretende a quien:
si el jacarandà a las nubes;
si la sombra al sueño.
Si el susto a los ramajes.
1999
Al inicio noviembre enciende el lila.
Nunca sabremos quien pretende a quien:
si el jacarandà a las nubes;
si la sombra al sueño.
Si el susto a los ramajes.
1999
La forma Yo que
ingeniería de lo íntimo
abre y miente.
La forma luz que
despertando gerundios
es el estío.
Entre los rieles
la campana de noche
dice el alba.
Gallo del alba
ser en la expectación
huella de sombra.
Ted Hughes; 1998
Los durmientes de mar carecen de vigas.
Sus trenes son labios abierto a voces
ocupando de arena el corazón
donde no hay banderines ni boyas.
Sòlo el tanteo que la caricia surca
en sus búsquedas sin traducción.
El borde del verano en el balcón,
surtido a medianoche.
Carecer de sal alivia el mar de la ciudad.
La herida donde los regresos alojan el océano
en un simple punto de una gota de lluvia.