17 de Avril de 2008

CITY SEQUENCES MONOXIDE




Este humo es una niebla trucha.
No menos peligrosa.
Humaderal de vaho forzozo.
 
Tizne de la ciudad por sus transparencias.
Ciudad de charamusca donde nube y ardor son mímesis aglutinada, lo que se cuece.
Un archipiélago de ranchada en los intersticios para abarrotar lo visible.
Ver incinerado que virtualiza lo crudo en haberes inoculantes
de lo que viene del futuro a producir mañana discontinuada.

Una madrugada de cielo carcomido como horno abierto.
Ciudad de la carbonada que destrona al plata.
Paradoja sin eficacia encallada en pastizales quemantes.
Cristal de brasa en flor de las miserias: subtes y linvings; autopistas
y cuartos donde los cuerpos se doran de transparencias y omisiones.
Buenos Aires fue allí donde los vahos ahora nos cuelgan de incertidumbre.
Mejor que a las certezas no las planifiquen gobernantes o técnicos,
los contaminadores de la administración que taló la traducción y el límen
para la vida administrada. Los maniqueos
quienes hicieron de las crecientes
maneras
de una nueva intriga aún más silenciosa como fayuta
como feng shui desmadrada hecha de agua turbia
nuevas devastaciones. Esquilmados los campos
y los valles a topadoras y soja; cocidos blanco y negro.

Ciudad donde lo único gris es la ceniza.
Ciudad cenicero.




Posted by gabriel roel at 17:58:16 | Permanent Link | Comments (3) |
Comentarios
1 - estimado gabriel, tu poema es excelente, recoge toda la abulia, la pasividad y la naúsea de la ciudad fantasmagórica en la que estamos envueltos desde hace varios días. que triste todo esta nébula que nos rodea, mientras los K siguen ensimismados en sus pilchas-viajes al exterior y el armado de un partido dinosaurio en el que ya nadie cree. te quiero y sé que tienes mucho talento, tu amigo Juan Carlos Rivera
islaadversa.blogspot.com (Comment this)

Escrito por: Anónimo at 2008/04/19 - 10:09:22
2 - "Las ciudades son los cánceres del mundo. Aniquilan al hombre; lo moldean cobarde, astuto, envidioso, y es la envidia la que afirma sus derechos sociales, la envidia y la cobardía. Si esos rebaños se compusieran de bestias corajudas lo hubieran hecho pedazos todo. Creer en el montón es creer que se puede tocar la luna con la mano. Vea lo que le pasó a Lenin con el campesino ruso. Pero ya está todo organizado y no cabe otra cosa que decir: en nuestro siglo los que no se encuentran bien en la ciudad que se vayan al desierto".
Esto fue en 1929. Roberto Arlt era ignorado por la crema de la intelectualidad conservadora de su tiempo. Hoy es recordado por las instituciones académicas y hasta la peor vulgata de la literatura difundida por la Tv por siempre oficial -mutatis mutandi los mandatarios- tiene el tupé de llevar por nombre el título de esta novela. A veces es preferible la enunciación desde los márgenes. Ese es el sentido de esto que escribo, celebrar lo que leo. Laura (Comment this)

Escrito por: Anónimo at 2008/04/19 - 14:05:22
3 - Cortinas de humo para que el común de la gente no pueda ver lo que se cuece abajo/al lado/alrededor.
Por suerte, te queda (y para mucho rato) la escritura, que te salva de la cotidianeidad pura y dura.
Besos mediterráneos.
 (Comment this)

Escrito por: Anónimo at 2008/04/23 - 13:01:58
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